LA PUERTA
LO IMPORTANTE NO ESTÁ EN LO QUE VES.
No todo lo que se muestra se comprende.
Y no todo lo que se simplifica es vacío.
En un momento en el que la pintura parece necesitar explicarlo todo, mostrarlo todo, llenarlo todo, yo trabajo desde otro lugar.
Mi pintura no está construida para ser descifrada de inmediato.
Ni para imponerse desde la acumulación de información.
Funciona de otra manera.
Es una puerta.
Una superficie aparentemente sencilla, contenida, silenciosa incluso.
Pero suficiente.
Porque una puerta no necesita ser compleja para cumplir su función.
De nada sirve una puerta excesiva, perfecta, si detrás no hay nada.
Aquí, lo importante no está en lo que ves al principio.
Está en lo que ocurre después.
En lo que se activa.
En lo que no se puede señalar con exactitud, pero permanece.
OLA MIA no busca mostrarlo todo.
Busca abrir.
Y en ese gesto, cada espectador entra desde un lugar distinto.
No hay una única lectura.
No hay una única respuesta.
Hay una experiencia.
